¿Qué es el marketing relacional? ¿cuáles son sus ventajas?

Cuando hablamos de marketing relacional nos estamos refiriendo a esa clase de marketing que persigue una relación rentable, estable y a futuro con los clientes.

Esta relación crea una confianza que permite que el cliente compre más de una vez el producto o el servicio que se ofrece.

De esta forma, lo que se persigue no es tanto la venta, sino que la experiencia del cliente sea memorable para que él mismo sirva de publicidad a otros de la calidad y confiabilidad de la marca.

Esto significa que el resultado que se busca no es inmediato, sino que puede tardar algo de tiempo, pero contrario a otras estrategias, el resultado que se obtiene (como ya te mencionamos, la venta o adquisición del producto) se prolonga en el tiempo.

¿Cuáles son sus ventajas?

La experiencia del usuario.

Como lo que se construye es una relación con los usuarios o clientes a través de conocerlos o de registrar sus necesidades, la experiencia de pre-venta, venta y post-venta resulta muy gratificante y el cliente suele querer repetirla.

Lo que definitivamente aumentará tus ventas.

La retención de los clientes y su fidelidad.

Este punto es clave y muy simple: si el cliente queda satisfecho será un cliente que volverá y lo más importante, volverá a comprar. Y cuando una persona retorna y compra a una misma empresa da un mensaje al resto del público.

Y este suele ser que es una empresa o producto confiable, que funciona, que vale la pena pagar el precio y que sobre todo: es segura.

La identificación.

Como la empresa establece una relación con el cliente, es capaz de diagnosticar cuáles de todos los clientes son potenciales compradores fijos u ocasionales; esto le permite desarrollar estrategias o productos que sean más atractivos y por los que el público estaría dispuesto a pagar más.

Ejemplos de estrategias de marketing relacional.

Los correos de post-venta.

Aquí se basa la publicidad en programar un envío de lotes de email justo después de que el cliente ha hecho la compra. Por ejemplo, unos tres días después de comprar una pelota de futbol, puede llegarte un correo con otros productos relacionados (zapatos, camisas, etc).

Además, también el correo puede ser para pedirte opinión del servicio, sobre cómo mejorarlo o incluso instructivos acerca del producto para poder resolver dudas que tengas acerca de lo que compraste.

Las redes sociales.

El crear un perfil en redes sociales donde tus clientes puedan ver imágenes o videos del producto, del servicio y puedan comentar sus dudas, si les gustó o no es uno de los ejemplos más resaltantes del marketing relacional.

Porque los clientes se están relacionando directamente con la marca. Ahora que lo sabes ¿qué estás esperando? Y si no tienes idea de cómo llevarlo a cabo siempre puedes contratar los servicios de la agencia marketing online Zaragoza.